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domingo, 30 de diciembre de 2012

Políptico Barberini



Nos encontramos ante el Políptico Barberini de autor desconocido, del siglo VI d.C.  Pertenece a la escultura del arte bizantino.

Esta obra es un bajorrelieve en la zona lateral y un altorrelieve en la parte céntrica. Es una obra realizada en marfil de 34 centímetros. Está dividido en cinco partes (cuatro bordes y una céntrica). En el centro podemos ver a Justiniano en posición de corbeta y clavando la lanza, además de la Niké y el símbolo de la abundancia a lo pies del emperador; en el lateral hay un soldado que lleva una Niké con una corona de laurel; abajo apreciamos un grupo de extranjeros ofreciendo regalos; arriba vemos a Cristo en clípeo con el sol y la luna, joven e imberbe, con ángeles a sus lados. Tiene una finalidad propagandística, ya que pretende ensalzar uno de los triunfos del emperador bizantino Justiniano.

Esta obra fue realizada en el momento de máximo esplendor del Imperio Bizantino, el reinado de Justiniano. Él, como emperador, estableció una política expansionista cuya finalidad era regresar a la magnificencia del Imperio Romano durante la Pax Augusta, y llegó a conquistar grandes territorios hasta expandir su Imperio por algunas zonas de Italia y el sur de la Península Ibérica.


Mosaico de Justiniano



Nos encontramos ante el mosaico de Justiniano y su séquito de autor desconocido. Fue realizado en la iglesia de San Vital en Rávena (Italia) en el año 547 d.C. Pertenece a la técnica musivaria del arte bizantino.

Esta obra representa al emperador Justiniano junto a varios miembros de la corte y la guardia en el centro, estando la imagen rodeada con un marco. Está realizado mediante la técnica musivaria bizantina, la cual consiste en crear imágenes mediante teselas de mármol o barro cocido con pasta vítrea. Dependiendo de la disposición de las teselas debemos hacer una división: opus tesselattum (si las teselas son cúbicas e iguales) y opus vermiculatum (si las teselas van adoptando el contorno preciso). Ambos tipos se mezclan para crear las imágenes ya que el opus tesselatum se usa para rellenar y el vermiculatum para los contornos. Se usa una gran variedad de colores como el verde y el amarillo en el fondo, el púrpura en la túnica del emperador y el blanco en la túnica de los demás. En esta imagen debemos destacar la isoscefalia (las cabezas están a la misma altura), los pies en forma de “V” y “flotando” ya que no parecen estar apoyados en el suelo, por otra parte, podemos apreciar también una cierta jerarquía piramidal en la que el emperador bizantino será la punta. Además de Justiniano, al que se diviniza mediante la aureola de su cabeza y sostiene la patena podemos observar a su derecha a Belisario, el general que tomó la ciudad de Rávena, el obispo Maximiano y dos eclesiásticos (estos tres portan objetos sagrados, simbolizando el fuerte poder religioso del emperador) y a su izquierda dos funcionarios (símbolos del poder político) y varios guardias los cuales sostienen un escudo con el crismón, el símbolo del emperador, siendo ellos los representantes del poder militar.

Los mosaicos son el arte más representativo del Imperio Bizantino. Estaban formado por teselas de mármol o barro cocido con pasta vítrea (estos últimos eran de diferentes colores) pudiendo ser opus tesselattum (teselas cúbicas iguales, usadas para el relleno) y opus vermicultaum (teselas que van adoptando el contorno preciso). Destacan por el hieratismo, la divinización de las imágenes mediante el uso del tono dorado, el tamaño jerárquico y el poco (por no decir inexistente) volumen de  las imágenes. Destacan también, a parte del mosaico de Justiniano, el de su esposa Teodora también en Rávena, los mosaicos de San Apolinar in clase y San Apolinar Nuevo.

Cuando este mosaico fue realizado, el Imperio Bizantino se encontraba en su época de mayor esplendor debido a las expansiones de Justiniano. Tras la separación del Imperio Romano y la posterior caída del Imperio Romano de Occidente en el 457 d.C., Justiniano intentó volver al máximo esplendor que se había conseguido antaño logrando numerosas conquistas por zonas, entre otros lugares, de la península Itálica consiguiendo aumentar el prestigio de este Imperio que sobreviviría hasta el 1453, cuando Constantinopla fue tomada por los turcos.