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viernes, 28 de diciembre de 2012

Buen Pastor



Nos encontramos ante una pintura de un Buen Pastor de autor desconocido, encontrado en unas catacumbas las cuales eran usadas hasta el 313 d.C. Pertenece a la pintura del arte Paleocristiano.

Esta obra es una pintura parietal que representa una parábola bíblica muy repetida en este tipo de arte: la del Buen Pastor. Es tan usada ya que se compara con él a Jesús (Él es el buen pastor y los fieles su rebaño). Es una pintura simple, en la que podemos observar un hombre con ropas sencillas que lleva una oveja sobre sus hombros y una especie de caldero en su mano.

Esta obra se encontraba en unas catacumbas, lugares de enterramiento colectivo. Estaban compuestos por salas (donde se enterraba a la gente) y pasillos por los que se circulaba, aunque finalmente acabaron por adaptarse para que sirvieran también como enterramiento. Dependiendo de su forma había dos tipos de sepulcros: loculi (cuadrado) y arcosolio (de arco).

Cuando esta pintura fue realizada, el cristianismo aún estaba prohibido y era perseguido por las autoridades del Imperio ya que veían amenazado su poder pues los cristianos se negaban a rendir culto al Emperador, al cual los romanos creían una divinidad más. De forma que, hasta el Edicto de Milán (313) no tuvo libertad de culto y, hasta el 380 no fue convertida en la religión oficial gracias al emperador Teodosio.

Junio Basso



Nos encontramos ante el sarcófago de Junio Basso de autor desconocido del año 359 d.C. Pertenece a los sarcófagos de Estilo Bello del arte Paleocristiano.

Esta obra tiene unas dimensiones de 2,5 metros de alto y 1,5 de ancho. Presenta diferentes relieves en sus partes laterales y frontal. Está formado por dos pisos con 5 nichos cada uno, divididos por columnas con fuste estriado profusamente decorado, arcos y frontones a dos vertientes. En la parte superior encontramos las escenas del sacrificio de Isaac; la prisión de Pedro; un Cristo puer adoctrinando y a los lados San Pedro y San Pablo; la prisión de Cristo; Cristo ante Pilatos. En la parte inferior observamos a Job; Adán y Eva; la entrada triunfal en Jerusalén; Daniel en el foso de los leones; el prendimiento de San Pablo. En los laterales hay decoración relacionada con la vendimia, principalmente ramos de vid y, en la parte superior, encontramos la figura del fallecido.

Esta obra es muy característica dentro del arte paleocristiano ya que se dedicaban sobretodo a la realización de sarcófagos, especialmente entre los siglos III y V. En la primera mitad del siglo III, se caracterizan por ser de friso corrido o estrigiliados con representaciones del Buen Pastor. Pero desde la segunda mitad de este siglo, el modelo de sarcófago cambiará ya que se ampliará el repertorio con imágenes del Antiguo y el Nuevo testamento, destacando el uso del doble friso.

Cuando este sarcófago fue realizado, el cristianismo se había convertido en una religión más del Imperio gracias al Edicto de Milán que dio libertad de culto y, por tanto, se concedió también libertad artística a los cristianos. Unos años más tarde (380), Teodosio convertirá el cristianismo en la única religión oficial del Estado, prohibiendo todos los demás cultos, iniciando así un largo período en el que el cristianismo controlaría Europa.