Mostrando entradas con la etiqueta Prehistoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Prehistoria. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de diciembre de 2012

Venus de Willendorf




Nos encontramos ante la Venus de Willendorf perteneciente al Paleolítico Superior, concretamente al período Auriñacense (32.000 a.C. – 20.000 a.C.). Fue encontrada en Willendorf (Austria). Es de autor desconocido y pertenece a la escultura prehistórica.

Esta obra es una escultura de bulto redondo realizado sobre piedra caliza y con unas dimensiones de 11 cm de alto y 5,7 cm de ancho. Está pintada de color ocre. Podemos apreciar la gran voluptuosidad que presentan ciertas zonas como los pechos, las caderas y las nalgas, además de que no se le talla la cara sino que se la cubre con una especie de gorro. Esta figura se realizó debido a la creencia religiosa de que atraería la fecundidad.

Esta escultura pertenece a la estatuaria prehistórica. En este período no existe una gran variedad de esculturas, no es el arte predominante, aunque sí que destacan las numerosas venus, representaciones femeninas relacionadas con la fecundidad. Estas figuras eran de carácter religioso-supersticioso y presentaban una gran anchura en las caderas, los pechos y las nalgas, pensando que así las mujeres se quedarían embarazadas con más facilidad. Algunas veces, se representaban también junto con el cuerno de la abundancia como en el caso de la Venus del Cuerno o de Laussel.

Cuando esta obra fue realizada, la humanidad se hallaba sumergida en plena glaciación. Los seres humanos eran nómadas, es decir, no tenían un asentamiento fijo sino que se dedicaban a vagar por diversos territorios asentándose en el interior de las cuevas debido a las temperaturas exteriores. También eran, además, depredadores ya que se dedicaba únicamente a la caza y la recolección de frutos, adaptando sus herramientas al frío glaciar que les envolvía y parecía eterno.

Barranco de Valltorta




Nos encontramos ante una pintura de una cacería del Barranco de Valltorta (Castellón, Comunidad Valenciana) perteneciente al periodo Mesolítico, aproximadamente del 9.000 a.C. al 6.000 a.C. de autor desconocido y perteneciente al arte rupestre de la zona levantina.

Esta pintura está realizada sobre piedra, probablemente, cerca de la entrada de la cueva, en un lugar poco profundo como era usual en esta etapa artística. Es un dibujo esquemático en el que se representan tanto animales como seres humanos. Podemos apreciar el uso de la escala ya que los seres humanos se representan de un tamaño menor que los ciervos que están cazando. Es una pintura policromada, así mismo, podemos apreciar un intento de dinamismo ya que podemos apreciar como los hombres están lanzando flechas o cargando sus arcos y los ciervos corren en su dirección. Otro detalle a destacar es que, ahora, los animales aparecen formando grupos y no de forma individual.

Esta obra pertenece a la pintura rupestre de la zona levantina. Esta pintura destaca por su localización en zonas poco profundas de las cuevas (ya que, tras el deshielo, los seres humanos no tenían que habitar en la parte más profunda), por su esquematismo que llega a transformarse incluso en abstracción en ciertos momentos, además del comienzo del dinamismo, las obras tienen una cierta escala y pueden aparecer grupos de animales, además, comienza a aparecer el ser humano (anteriormente, como mucho, aparecían siluetas de manos), pero se siguen policromando las pinturas. Debemos destacar el fuerte contraste con la anterior escuela, la franco-cantábrica, en la que las pinturas presentaban un gran realismo, pero también un gran tamaño, siempre aparecían solas, sin formar grupos, no aparecía el ser humano centrándose en representaciones de ciervos, bisontes y caballos principalmente. Finalmente, no conocemos cómo comenzó el hombre a pintar, aunque hay varias teorías: por una parte tenemos la teoría de Henry Breuil o mágico-simpática que nos dice que el hombre, para propiciar la caza creía que debía pintar la imagen del animal que deseaba cobrar, era una forma de asegurarse la caza, sin embargo, las figuras más representadas son bisontes y caballos, mientras se solían cazar más renos y ciervos; por otra, la teoría de Leroi-Gorhan o religiosa que nos dice que los cuevas eran lugares sagrados donde se realizaban ritos de iniciación, cosa que se intuye debido a la disposición, mostrando un complejo sistema de creencias en el que los bisontes y caballos representarían lo masculino y femenino (opuestos que se unen para generar vida), siendo los renos y ciervos un segundo nivel de creencias; finalmente, también se cree que el ser humano, cuando tenía tiempo libre, comenzó a pintar y dibujar de forma espontánea siendo conocida esta teoría como “El arte por el arte”.

Esta obra fue realizada en el Mesolítico, en este período, el ser humano había comenzado a cambiar su modelo de vida debido al fin del período glaciar y el deshielo. Aún eran depredadores, centrando su economía en la caza y la recolección, pero habían comenzado su transformación hacia una economía productiva. Por otra parte, los asentamientos comenzaron a ser al aire libre o en las partes poco profundas de las cuevas, destacando, además, los útiles especializados como la hoz o los diversos molinos de mano. La sociedad había dado un importante paso, había comenzado a avanzar.

Bisonte de Altamira




Nos encontramos ante os encontramos anteuna pintura de un bisonte de la cueva de Altamira (Cantabria), del Paleolítico Superior, concretamente del período Magdaleniense (datada aproximadamente del 15.000 a.C. al 9.000 a.C.) de autor desconocido y perteneciente a la escuela franco-cantábrica del arte rupestre.

Esta pintura está realizada sobre las paredes de piedra de la cueva siendo un dibujo de carácter realista, fruto de una profunda observación. Representa un bisonte en una posición estática y solo, sin pertenecer a un grupo. Es una pintura policromada pintada mediante el método del tamponado, con el contorno bien marcado, también es una figura de gran tamaño en la que se aprovechan las rugosidades para dar un cierto volumen al animal.

Esta obra pertenece a la pintura rupestre de la escuela franco-cantábrica, localizada en el norte de España y en Francia. Las características de esta escuela son el dibujo de animales estáticos de gran tamaño que no forman grupos, tienen un gran naturalismo siendo imágenes policromadas pintadas mediante el método del tamponado el cual consiste en dibujar primero la silueta y después colorear el interior golpeando la superficie con los dedos tras cubrirlos con piel y untarlos en pintura, la cual se obtenía con roca pulverizada aglutinada con grasa o con madera quemada (para obtener el color negro). Además, aprovechaban la rugosidad de las paredes en las que pintaban para aportar cierta sensación de volumen, además de un poco de perspectiva. Esta pintura será sucedida poco después, en el Mesolítico, por la de la escuela levantina centrada en el este peninsular y que difiera bastante con esta otra escuela ya que se cambia el lugar en el que se pinta (ahora en lugares poco profundos de las cuevas), se usa la escala y el movimiento y aparecen los seres humanos, sin embargo, se pasa del naturalismo a una pintura más bien abstracta, al esquematismo de los dibujos que continuará así hasta la Edad del Bronce. Finalmente, no conocemos cómo comenzó el hombre a pintar, aunque hay varias teorías: por una parte tenemos la teoría de Henry Breuil o mágico-simpática que nos dice que el hombre, para propiciar la caza creía que debía pintar la imagen del animal que deseaba cobrar, era una forma de asegurarse la caza, sin embargo, las figuras más representadas son bisontes y caballos, mientras se solían cazar más renos y ciervos; por otra, la teoría de Leroi-Gorhan o religiosa que nos dice que los cuevas eran lugares sagrados donde se realizaban ritos de iniciación, cosa que se intuye debido a la disposición, mostrando un complejo sistema de creencias en el que los bisontes y caballos representarían lo masculino y femenino (opuestos que se unen para generar vida), siendo los renos y ciervos un segundo nivel de creencias; finalmente, también se cree que el ser humano, cuando tenía tiempo libre, comenzó a pintar y dibujar de forma espontánea siendo conocida esta teoría como “El arte por el arte”.

Esta pintura se realizó en el Paleolítico Superior, en esta época el ser humano era nómada, es decir, no vivía en un lugar determinado sino que iba desplazándose de un lugar a otro en busca de alimentos, pues era un depredador. Sus principales actividades eran la caza y la recolección por lo que usaban la piedra tallada para crear sus propios utensilios, adaptados para su uso en el entorno glaciar en el que habitaban, pero poco después se producirá el deshielo que provocará que el ser humano comience a cambiar sus hábitos, de forma que todo esto concluya con la entrada de los hombres en la Historia.